4 de diciembre de 2007

Gran Vía tan vacía un martes
y nosotros sintiendo tan dentro el peso inexistente de la eternidad
años de aprendizaje que no sirven para nada
años de eternidad asimilada que no ayudan en absoluto
como hijos que viven solos en países extraños
y madres que dan leche negra en la madrugada.

Coches que pasan como fantasmas por la calle llena
camas que parecen vacías pero queman como violaciones absolutas
grandes decorados que van cayendo con las manos anuladas
y muchachas vestidas de seda con grandes pechos y corazones blancos.

Te quiero tanto,
te querría igual si el mundo estuviera invertido
y te querría igual a sabiendas de que nunca me jurarás amor eterno.
Simplemente te quiero tanto que las rodillas pesan como cargas de plomo
como balas de plomo que se me incrustan bajo la costilla derecha.

La vida no deja de ser una película barata
con sexo de segunda
asombros torpemente calculados a la primera
mujeres a dos bandas
y crujidos en la espalda en mañanas de amanecer postizo.

Te quiero tanto,
te querría igual aunque mi vida estuviera diseñada por un arquitecto frustrado
y todos los casquillos de la segunda guerra mundial se me cayeran del regazo
cada vez que te quitara la ropa.

Nuestra vida no es más que un proyecto anulado de mañanas de adolescencia
una visión constantemente cambiante de un atardecer perfecto
entre amasijos de intenciones poco acertadas
y certezas de media hora capaces de desarmar todos mis instintos terroristas.

1 de diciembre de 2007

Aullido (versión libre)

He visto a las mejores mentes de mi generación

tragándose escaleras de mercurio a la salida de cualquier

estación de metro

y mirando por encima de los tejados buscando restos de cualquier licor,

vándalos burgueses desesperados

que se tragaron la aurora con dedos ensangrentados

y esperaron a que una tropa de ángeles llegara

con espadas flameantes

a sacar el líquido de heridas que supuran morfina,

que interpretaron como signos inequívocos de placer

mañanas en la cama con leves dosis de autoindulgencia,

que mintieron y huyeron y bailaron como posesos

la danza perversa de los sátiros,

buscando condones inexistentes en cajones y bolsillos

y se maldijeron por el adulterio y continuaron desnudos follando como putas,

que lamieron restos de ojos vacíos por el impacto de la verdad

y olieron por narices abiertas respirando el auténtico aroma del mundo,

que tragando absenta absorbieron la realidad,

ahogándose en bosques verdes y abortos que nunca ocurrieron,

dudando de su esterilidad en un subidón de endorfinas,

que nunca llegaron a comprender una felicidad con sonrisa de virgen

de una boca que sale del otro lado de una barra bañada en whisky y años de sabiduría,

que tragándose el orgullo vomitaron en Avenida de América

todas las pasiones repentinas ahogadas en un estómago infinito

y conducidas por un taxista cocainómano

que guardaron la culpa y el hachís y las borracheras

y lo conviertieron en una explosión atómica de interacción humana a ritmo de jazz,

que volando entre edificios llegaron a tocar a Dios

llegaron a tocar querubines bañados en oro con la música estática del renacimiento,

escrita con notas blancas que alguien dejó en la tapa del baño de un bar,

que en Nueva York se atragantaron con los huesos de Ginsberg

y sacaron las entrañas para llenar una casa entera de profundo arrepentimiento

mezclado con impotencia y presidentes muertos,

que inundados de orgullo y asco y muerte y una sensación etérea en Malasaña

jugaron a ser dramáticos personajes una copa tras otra

perdiendo el orgullo y el equilibrio y la cartera

en el suelo lleno de charcos bañados de brotes de grandeza,

que arrastrándose como nubes coléricas entre antenas inútiles

desearon no haber comido nunca la fruta prohibida del desengaño,

que amedrentados volvieron a casa a esperar un fin del mundo que siempre llega pero nunca acaba,

jugando a la ruleta rusa bañados en vodka y manzanas podridas recién cortadas del árbol

que tirados volvieron a una cama vacía

alucinando en la plaza del dos de mayo un mundo de luces azules

y guardias poniéndose en las esquinas

con trenes sonando y viejas cruzando

y toda la muerte y las penas del mundo metidas en una jeringuilla.


He visto a las mejores mentes de mi generación

regocijándose en la mierda y en los mejores momentos

y volando hacia un lugar en el que tocaron a un Dios que no existe

y cerrando la ventana por donde se cuelan algunas noches las estrellas

y diciendo adiós cuando un escalofrío y un aullido

que se escapan desde el centro del dolor

ven despuntar el alba.

30 de noviembre de 2007

Y quiero ser el mundo

quiero ser tú ser yo ser nosotros.

quiero ser parte de la iglesia del agua bendita,

quiero que me bautices en vodka.

Quiero ser la noche que nunca acaba y nos duele en las entrañas

la noche que nos duele en el centro del sufrimiento.

Quiero que seamos las confesiones más vergonzosas,

el sadomasoquismo y el miedo a morir.

Quiero desafiar a las morales eternas de la cama

y que la cama sea cama y paraíso

y que nunca,

nunca

tengamos que mirarnos a los ojos

y reconocer que mañana será un día diferente

25 de noviembre de 2007

Pistolas

Espérate.


Ni tú ni yo fuimos lo suficientemente valientes,

ni tuvimos las suficientes agallas

como para comprar pistolas

y comprar máscaras negras

y guantes de plástico

y finalmente cometer el crimen que nos ardía debajo del estómago.

No veo tu reflejo en ningún lado,

simplemente estás delante

con tres velas en las manos

y yo con la mente en las montañas

viendo cómo las hormigas te van subiendo por las piernas

viendo cómo tus hormigas me van subiendo por las entrañas.

Somos dos cobardes desnudos envueltos en la bandera del desarraigo.

Se nos caen los dedos,

se nos están cayendo los dedos en el suelo y al parecer no importa.

Nos cae la lluvia en la nuca,

se nos caen los dedos ordenadamente y la lluvia nos sale de la boca y al parecer no importa.

En la calle un hombre con barba enciende las farolas,

como en la infancia, cuando el miedo aparecía.

Los hombres con barba encienden los temores y yo te tengo entre el recuerdo de las piernas.

El enemigo tiene tu cara y tú y yo ya no somos cobardes.

Frente a frente, con una pistola en cada mano, conseguimos apretar el gatillo.

15 de septiembre de 2007

Y el mundo se acaba
os he visto
con los ojos en las manos
gritando
que el mundo se acaba
yo quiero ser el fantasma que recorra europa
quiero que en las aceras
se vea mi rastro
que madrid respire el sudor
que me sobra cada día.
Quiero
increíblemente quiero
que me respiréis esta noche.
Estoy cansada de oír
que somos marionetas
hoy no somos nada de nadie
yo quiero ser el fantasma que recorra europa
y vosotros podéis elegir qué queréis ser
y arrastraros por las calles
hasta que no os quede piel
hasta arriba de todo
cantando canciones desafinadas
poco acertadas para estos momentos
con los halcones planeando sobre nuestros hombros
y los ríos secos
las venas secas
el mundo que se acaba
y se hace pedazos.
No queremos copiar nada de nadie
no queremos copiar nada de nada
yo quiero ser el fantasma que recorra las calles de este país
y vosotros podéis elegir quién sois esta noche.