4 de mayo de 2008

in/quietudes

...empieza el ritmo a
................................ce
....................................le
.......................................ra
...........................................do loco como el viento que empuja tubas y trombones a través de un intestino en lento proceso de disecación hay un loco en un monte que chilla y mata árboles los abre en canal mira el sol y estúpidamente le pregunta la hora ¿qué hora en qué parte del mundo en qué momento si no es ahora habrá minutos para escupir parte de una ciudad congelada en mi maxilar izquierdo? y mira por detrás de una nube con cara de contrabajo dong dong vapuleando las tiras de pelo que son cuerdas trenzas muchachas de primavera azotadas por las escobillas del percusionista chas-chas-chás sin darse cuenta laceraciones intravenosas en las muñecas.
explota.
....repente
de.............fuego.l es una nota insostenible hoy por la boca del personaje castrado entre tierras en el monte hablando al sol con las costillas mírame mírame millones lo han hecho ya este es un baile al astro una convulsión perenne de cardamomos y me estrello contra paredes me desgajo la razón el pulmón derecho y el fémur para crear una bella obra vana vacua varada como barcos de acero en el éter del ártico.
Mira el sol mírame el sol interno mírame el eclipse parietal ábreme una vía y colócame un pie dentro del árbol acuchillo acuchillo acuchillo y las tripas de él crecen son madera casi permanentemente igual un día
y otro día
y otro día
.............el loco jura
que encontrará la calma una vez muerto el árbol
mira al sol
pregunta qué hora en qué parte del mundo en qué momento si no es ahora

desde el montículo opuesto, un perro le mira y bosteza.
caen ojos de otoño.

4 comentarios:

Maga dijo...

y de fondo the fool on the hill versión jazz (que me acabo de imaginar así de repente).


cada vez más y mejor.

Violeta dijo...

The fool on the hill


.
.
.

voto sí

;)

Nosotras mismas dijo...

Pasaba a saludar.

Un abrazo

Ana dijo...

La misma hora que da el reloj cada vez que tus labios beben de este trágico cantar desondenado, de inquietudes y deicisiones. De reyes por dedocracia y crutáceos de los mas vivos colores todos.