17 de diciembre de 2010
soy una santa teresa rutilante levitando en cable car porque ellos lo afirman porque yo no lo niego porque no me he atrevido a negar nada en años. equilibrio innecesario pero abiertamente conveniente.
tengo mi propio manifiesto absoluto mi propio credo mi propia razón de ser cambiante y me encuentro a mí misma tambaleándome por cuestas más o menos inclinadas según la metrópolis. adoro el movimiento. adoro el ritmo. adoro el contoneo insinuante de las sílabas superpuestas, supeditadas.
anhelo el viejo mundo conocido, desaparecido entre dos manecillas puntiagudas, ojerosas, implacebles.
es descorazonador pelear la batalla abismal del ahora contra lo que fue. la derrota es ineludible hasta para mis versiones más escapistas.
29 de noviembre de 2010
crossing the abyss
cualquier resto de grandeza se ha consumido dando alimento al ojo que mira al ojo que mira al ojo que mira al ojo
que descubre
la calidad férrea de lo cotidiano.
el pensamiento inacabado;
torres altas contra el horizonte;
cornisas. un camino de cornisas soladas de pasos ajenos.
doradas en este momento las piernas de la juventud anterior,
abandonadas ya a la intemperie del cementerio humano.
negar el momento presente es un ejercicio inútil.
ser en otras coordenadas, ser sola, abandonada a lo profundo del yo.
ser yo.
ya he estado allí.
sé reconocer el borde del abismo por su tacto aterciopelado.
19 de julio de 2010
21 de junio de 2010
Paradisträdet är en av de gamla klassiska krukväxterna i Sverige och har anor sedan mitten av 1800-talet. Eftersom dess ursprung är torra stäppmarker, är det en oöm krukväxt som trivs utmärkt i torr inomhusluft.
Som andra suckulenter trivs Paradisträdet bäst i sandblandad, inte för näringsrik jord. Sol är bäst, men växten klarar också att stå i skugga. Vattning bör ske sparsamt.
Det är ovanligt att ett Paradisträd i kruka blommar. Det är dessutom bara gamla exemplar som kan blomma, och kräver att växten får stå svalt och torrt under vintern.
me he perdido en un campo tan verde entre tantos momentos. difícil querer olvidar un concierto desactualizado en una tarta de boda. una precisión monumental acelera el mundo provocando una división celular imperante; la leche corre y cubre montes enteros de felicidad conyugal aristocratizada.
obviamente, yo estornudo y me cubro la vergüenza con la mano que aún tengo libre -por poco tiempo- y el tiempo parece enmarcarse durante un segundo contra la ventana y quietos todos, perfectamente vivos, merodeamos por conciencias ajenas y dando un saltito empezamos a bailar.
el fin de la historia debería ocurrir en el preciso instante en que "nunca" pierda su sentido. y, por perder y pedir, el fin de la historia debería tener lugar en el preciso instante en que deje de quererte. canta un pájaro fuera y, a ratos, parece primavera en este jardín de mentido verano.
aparece una nube gris y el panorama se funde hacia la memoria.
