28 de septiembre de 2009

pasarán los barcos
deshauciadas casas de huesos pardos a la deriva
deseando ser
deseando escapar

de aquí
para siempre en tu zapato atado al corazón
el aire me corre por las trenzas y de tu mano sé que al final
llegaré al lugar en el que el atardecer será melodía adherida
a las puntas de los dedos

sólo será necesario un salto
una dislocación parietal para salir
de este escondrijo
un pequeño empujón al amor propio para no seguir acuclillada
y adelantarme a perseguir definitivamente
las tardes de septiembre
y el olor a heno fresco contra las vías del tren

la tierra brutalmente apisonada será hogar
y paraíso medido en esloras
(para siempre)

23 de septiembre de 2009

El Perro ladra en Salamanca







Abrir los ojos,
despertar como concepto genérico
[en Salamanca].

23 de julio de 2009

Cápsula Surrealista

El futuro seré yo convirtiéndome en doble persona,
serán bañistas de marzo corriendo por las calles desesperados,
una horda de gatos tocando el bandoneón.
El futuro será Nueva York o Moscú,
las manos entrelazadas y el mapa unido por finos hilos de acero
conectando mente con pie con mano con un hipopótamo alado
y un destello violeta en tardes de cielo tangible.
Habrá monjas que parezcan motocicletas,
mis venas serán autobuses, antorchas,
chorros de fuentes renacentistas;
de las muñecas me crecerán alambradas suaves
que intentarán rodear,
que intentarán aprehender cada gota del elixir de vida
que se caiga de tu regazo.
El futuro será una nube en pantalones que sonreirá dientes amatista.
Y nosotros,
sí,
nosotros.
El futuro seremos nosotros explotando en cápsulas,
en partículas finitas,
diminutos momentos de epifanía que se perderán más allá de los confines del tiempo.

10 de julio de 2009

Mi perrito de Pavlov

Un día
serás gigante
y nosotros dejaremos de ser los héroes
que nos hemos autoproclamado
-para ti-.

Y, entre tanto, me pregunto para qué tanta parafernalia
y si serás capaz de hacer piruetas drásticas
o saltos mortales de rebeldía astronómica,
tú,
mi pequeño perrito de Pavlov.